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Final del verano, principio de piojos

junio 2014 

La picazón y el rascado son los síntomas más habituales de la presencia de parásitos en el cuero cabelludo.
Se trata de insectos diminutos que se pueden observar a simple vista .

La llegada del otoño y la vuelta al colegio de los niños traen consigo los piojos, unos insectos que producen picor y son extremadamente contagiosos, sobre todo en ambientes escolares, donde existe un contacto directo y muy estrecho entre los niños. Sin embargo y lejos de considerar el hecho de tener piojos como un incidente alarmante, existen tratamientos basados en pediculicidas que erradican de manera eficaz los piojos y que, utilizados con ciertas pautas de comportamiento higiénico y de prevención, eliminan el rastro de los parásitos en días.

Los farmacéuticos juegan un papel importante en la lucha contra los piojos, ya que los padres de los niños afectados normalmente acuden a la botica de confianza, sin pasar por el médico, para pedir consejo sobre tratamientos y conocer los métodos de prevención de cara a futuros contagios.

¿Qué son los piojos?

Los piojos son unos insectos de color grisáceo que sobreviven en los humanos gracias a la sangre que succionan de la piel o del cuero cabelludo. Su tamaño oscila entre los 1 y los 4 milímetros de longitud y carecen de alas.

Existen varios tipos de piojos, aunque los más frecuentes son los que anidan en el cuero cabelludo. También pueden habitar en el cuerpo o en el pubis.

Se reproducen rápidamente. De hecho, una hembra puede poner entre 100 y 300 huevos, llamados liendres, que son de color blanco y se adhieren a la base del cabello. Hace falta entre 7 y 10 días para que se incube el huevo y nazca la larva.

Síntomas y signos

Cuando el piojo segrega la saliva sobre el cuero cabelludo aparece el picor, el principal síntoma de la presencia de piojos. Se trata de una picazón súbita e intensa en el cuero cabelludo que en muchos casos pasa a la zona de detrás de las orejas y a la nuca.

El picor produce el rascado. Y un rascado intenso puede generar llagas y costras. Por otro lado, también es ocasional la presencia de pequeñas mordeduras en el cuero cabelludo, causadas por los piojos a la hora de succionar la sangre. Además, otro de los signos de la presencia de piojos son las liendres blancas pegadas a la base del cabello.

De esta forma, el diagnóstico pasa por la observación directa de los parásitos sobre la cabeza, e incluso de las liendres, que son más fácilmente reconocibles que el propio piojo. Se puede utilizar una lupa para visualizarlos mejor.

¿Cuál es el tratamiento?

Los tratamientos para eliminar los piojos son pediculocidas tópicos, indicados sobre todo para las pediculosis capitis (cuero cabelludo) y pubis. Su acción es rápida, pero no constante, ya que las resistencias van en aumento. Aparecen bajo la forma de jabones y champús. Son los siguientes:

  • Las piretrinas se aplican sobre la superficie afectada durante unos 10 minutos con un enjuague posterior. Pese a que su acción dura dos semanas, es conveniente volver a repetir la aplicación después de 7 o 10 días del primer tratamiento.
  • El malathion, en loción al 0,5%, es el ovicida más potente para tratar los parásitos. Se aplica sobre la superficie y se deja actuar entre 8 y 12 horas con un lavado posterior. Es necesario repetir el tratamiento tras 7 ó 9 días de la primera aplicación.

Existen otros tratamientos más locales e incluso sistemas caseros para sofocar a los parásitos, tales como seguir unas rigurosas normas de higiene y de lavado de la ropa a altas temperaturas, y vaselina tópica o aceite -aplicada durante toda la noche- para la pediculosis de pestañas y del cuero cabelludo.

Evitar el contagio

Para evitar el contagio de los piojos, en importante desinsectar los peines y los cepillos con un champú pediculocida o con agua a temperatura superior a los 53 ºC durante un mínimo de 5 minutos. También la ropa deberá someterse a una estricta limpieza a temperaturas altas. En caso de que las prendas deban secarse en seco, y de igual forma que en las que se puedan lavar con agua, las temperaturas tienen que ser altas para matar los piojos.

Los parásitos pueden vivir doce horas fuera del huésped y la principal vía de contagio es el contacto directo, es decir, la utilización de las mismas prendas, los mismos cepillos... En el caso de los niños, incluso jugar con el mismo peluche puede ocasionar el contagio, ya que el juguete es un foco potencial de trasmisión.

Para evitar dicho contagio, es recomendable tomar una serie de medidas higiénicas:

  • Revisar la cabeza de los niños, sobre todo detrás de las orejas, en la nuca y en el flequillo.
  • Lavarles con frecuencia el pelo: dos o tres veces por semana.
  • Peinarles diariamente el pelo.
  • Limpiar los peines y los cepillos a menudo.
  • Evitar compartir los útiles de limpieza personal.

Acércate a tu farmacia preferida. Allí te asesorarán al respecto de las dudas que puedas tener relacionadas con tu salud y bienestar.


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